← Todas las guías

Actualizado el 13 de agosto de 2026

Fachada de un edificio de apartamentos en altura, visto desde abajo contra un cielo despejado (imagen genérica, sin dirección identificable)
Foto: Jimmy Chang · CC0 1.0 · Wikimedia Commons

Cómo instalar un cargador en tu edificio en Montevideo

Instalar un cargador en la cochera de un edificio en Montevideo requiere la aprobación del consorcio por mayoría de dos tercios de los votos (Ley 10.751) y, según cuándo se junte la asamblea, el proceso completo suele llevar entre varias semanas y unos meses.

Instalar un cargador de auto eléctrico (wallbox) en una casa es un trabajo de electricista. Instalarlo en la cochera de un edificio es un trabajo de electricista más un proceso de convivencia con el resto de la copropiedad — y esa segunda parte es la que se lleva el tiempo. Esta guía va paso a paso por el recorrido real, en el orden en que conviene hacerlo.

Este artículo es el instructivo práctico. El fundamento legal de por qué el consorcio tiene que aprobar y con qué mayorías está desarrollado aparte, en Ley de propiedad horizontal y cargadores de auto eléctrico en Uruguay.

Paso 0: averiguar cómo está el edificio antes de hablar con nadie

Antes de mandar un mail al administrador, conseguí tres datos. Van a definir todo lo que sigue:

  1. De dónde cuelga hoy la cochera eléctricamente. ¿Hay un tomacorriente cerca? ¿De qué medidor depende: del tuyo, del de servicios comunes, o de ninguno?
  2. Qué capacidad tiene la acometida del edificio. Un edificio de los años sesenta con instalación original no tiene el mismo margen que uno de 2020 pensado con cocheras alimentadas.
  3. Qué dice el reglamento de copropiedad sobre modificaciones en bienes comunes y sobre el uso de las cocheras. Pedíselo al administrador; es un documento inscripto y tenés derecho a verlo.

Con eso en la mano, la conversación con el consorcio deja de ser “quiero poner un cargador” y pasa a ser una propuesta concreta. Cambia mucho la receptividad.

Paso 1: definir de qué medidor cuelga la carga

Es la decisión técnica central del proyecto, y conviene tomarla antes de la asamblea porque determina el costo y el argumento que vas a llevar.

Opción A: colgar del medidor de tu apartamento. El consumo del auto lo pagás vos, en tu factura, sin discusiones. Es la opción más limpia desde el punto de vista de la convivencia. La contra es física: hay que tirar un cable desde tu tablero hasta la cochera, muchas veces varios pisos abajo, atravesando bienes comunes. Ese recorrido es a la vez el costo grande de la obra y la razón por la que el consorcio tiene que autorizarla.

Opción B: un suministro individual nuevo con UTE para la cochera. Se contrata un servicio propio, con su medidor, exclusivo para el punto de carga. Evita el tendido largo desde tu apartamento si la cochera está más cerca de la sala de medidores que de tu unidad. Suma cargo fijo mensual propio y requiere gestión ante UTE.

Opción C: colgar de los servicios comunes con medición individual. Es la salida cuando hay varios interesados. Se instala un punto —o varios— alimentado desde el suministro común, con medición por usuario, y el consorcio prorratea. Requiere equipos con capacidad de identificación de usuario (RFID o app) y un acuerdo escrito de cómo se reparte el gasto. Es la opción más compleja de arrancar y la más escalable a futuro.

Si sos el primero del edificio en pedirlo, la A o la B suelen ser el camino. Si hay dos o tres vecinos interesados, vale la pena plantear la C directamente: es mucho más fácil aprobar una obra que sirve a varios que una que sirve a uno.

Paso 2: conseguir el presupuesto técnico antes de la asamblea

Este es el paso que la mayoría se saltea, y es el que decide la votación.

Pedile a un instalador habilitado que vaya al edificio y prepare una propuesta que incluya:

Ese documento es lo que convierte “quiero poner un cargador” en un proyecto evaluable. Una asamblea rechaza una idea vaga; discute una propuesta concreta.

Paso 3: presentarlo al administrador y pedir el punto en el orden del día

Formalmente el pedido va al administrador, que es quien convoca y arma el orden del día. Mandá por escrito:

Ojo con los plazos: las asambleas ordinarias suelen ser anuales. Si la próxima es en ocho meses, hay que evaluar pedir una extraordinaria, lo que tiene sus propios requisitos de convocatoria según el reglamento del edificio.

Paso 4: la asamblea

Acá se decide. Los puntos que van a aparecer y conviene tener respondidos de antemano:

Pedí que la resolución quede en acta con el detalle de qué se autorizó, quién asume los costos y bajo qué condiciones. Un “sí” verbal no le sirve al instalador ni a vos dentro de tres años cuando cambie el administrador.

Paso 5: el trámite con UTE

Según lo que hayas definido:

Paso 6: la instalación

Es la parte corta. Un punto de carga en una cochera con el recorrido ya definido se resuelve normalmente en uno o dos días de trabajo. Coordiná con el administrador el acceso a áreas comunes y el horario, y avisá a los vecinos si hay que cortar energía en algún sector.

Al terminar, guardá: la constancia de homologación del equipo, el detalle de lo instalado, y el acta de la asamblea que lo autorizó. Ese paquete es lo que evita discusiones futuras.

Cuánto tiempo lleva todo

No hay un plazo estándar, y depende casi enteramente de cuándo se junta tu asamblea. El orden de magnitud realista:

Etapa Lo que la hace lenta
Relevamiento y presupuesto técnico Agenda del instalador
Espera de la asamblea Este es el paso largo: puede ser semanas o meses
Trámite UTE Administrativo, previsible
Instalación física Uno o dos días

Por eso la recomendación es siempre la misma: empezá cuando confirmás la compra del auto, no cuando lo tenés en la puerta.

Si todavía estás comparando opciones, mirá la guía completa de cargadores para auto eléctrico en Uruguay, con el comparador de todos los modelos y wallbox disponibles.

Preguntas frecuentes

¿Puedo instalarlo sin avisar si la cochera es de mi propiedad exclusiva? El wallbox va sobre una pared y el cable pasa por algún lado. Salvo que absolutamente todo el recorrido esté dentro de tu unidad —lo que casi nunca ocurre con una cochera—, hay bienes comunes involucrados y el consorcio tiene que intervenir. Además, hacerlo sin autorización te deja expuesto a que te exijan retirarlo.

¿Y si el consorcio dice que no? Preguntá qué objeción concreta hay y buscá resolverla: limitar la potencia, cambiar el recorrido, asumir un compromiso escrito de reversión, ofrecer que la canalización quede disponible para quien quiera sumarse. La mayoría de las negativas son por incertidumbre técnica, no por oposición de fondo.

¿Sirve un cargador con RFID o app? En un edificio, sí, y bastante. Impide que cualquiera use tu punto, y si son varios usuarios permite saber quién cargó cuánto — que es lo que hace viable repartir la factura sin discusión.

¿Necesito un wallbox potente en la cochera? Casi nunca. Un auto que duerme diez horas en la cochera se carga perfectamente a 7,4 kW. Y en un edificio, pedir menos potencia hace la aprobación más fácil: es un argumento a favor, no una limitación.


Condiciones del trámite de cambio de potencia contratada y del Plan Movilidad Eléctrica según lo publicado por UTE y el portal de trámites del Estado uruguayo. El resto de la guía describe el proceso práctico habitual; los requisitos formales concretos de convocatoria, mayorías y autorización dependen del reglamento de copropiedad de cada edificio y de la Ley 10.751 — consultalos con el administrador o con un profesional antes de comprometer una obra.